Antes que Bob Marley, junto con Bunny Wailer y a finales de 1960, Peter Tosh se hizo Rastafari.
Tras su repentino e inesperado fallecimiento, la familia del músico decidió enterrarlo por los ritos de la Iglesia Ortodoxa Etíope. Cabe añadir que tras la supuesta muerte de su majestad imperialHaile Selassie, la comunidad rastafari se dividió entre los que creyeron que Él había muerto (pasaron a formar parte de la Iglesia Ortodoxa Etíope) y los que no. Peter Tosh se encontraba en este último grupo y, a diferencia de Bob Marley, murió Rastafari, y en numerosas entrevistas dejó clara su postura, por lo que se puede deducir que de haber podido elegir, no hubiese aceptado su funeral por otros ritos que no fuesen los rastafaris.
Aun así, aseguraba no creer en la muerte, y como solía decir en unos versos de su canción "Burial" ("Legalize It", 1976), con referencias a la Biblia: "Dejad que los muertos entierren a los muertos, y a quien quiere morir, morir. No tengo tiempo para perder en ti, soy un hombre vivo y tengo trabajo por hacer".
Tras la muerte de Bob Marley en 1981, muchos recriminaron que no fuese a verlo durante su larga enfermedad, y que no fuese a su funeral. Según palabras del propio Tosh, fue la familia de Marley quien le impidió, tanto a él como a Bunny Wailer, visitarlo en Alemania durante su tratamiento contra el cáncer. Y posteriormente no quiso ir al funeral alegando que quería ver a su amigo vivo, y no en un ataúd. Mucho se ha especulado con la mala relación entre Bob Marley y Peter Tosh, pero lo cierto es que Peter aseguró, tras la muerte de Bob y al ser preguntado por si lamentaba su pérdida, lo siguiente: "No, no sentí pérdida alguna cuando murió mi mujer, así que cuando murió mi hermano, tampoco sentí nada. Están vivos". Y al ser preguntado si lo vería en el cielo, Tosh afirmó: "No iré al cielo, he estado allí muchas veces", pues creía que aquellos que actúan con razón y con justicia reciben el don de la vida eterna, cosa que explicó posteriormente.